lunes, 20 de septiembre de 2010

Cenas y cines

Me queda una semana justa para cambiar de trabajo. Y aunque sólo les di 15 días parece que están pasando años hasta que lo dejo. Para "celebrar" que me voy, mis compañeros de proyecto han decidido organizarme una cena el jueves. Pero como con cena no tenían suficiente, se les ha ocurrido una previa más original que lo de las típicas cervezas.

Maldito el día en que les recomendé que fueran a ver Canino. Desde entonces, y en parte gracias al misterio que le he dado a la peli prohibiéndoles ver trailers y leer de qué va, piensan que estoy obsesionada con esta película, y al final se han acabado obsesionando ellos. Como ahora ya saben que la peli es griega, la llaman Caninopoulos, y no han parado hasta que la he bajado para que la puedan ver.

Total, que el jueves hemos reservado sala con proyector en la oficina para ver Caninopoulos antes de cenar. No, ir a casa de alguien no era una opción. Yo no estoy muy segura de que sea una actividad muy normal de hacer en una sala del trabajo, pero como lo peor que me puede pasar es que me echen, no estoy muy preocupada. Cuando hemos invitado al gerente a ver una peli griega subtitulada en la oficina, ha dicho "V no os estará haciendo ver una peli de culto gay, no?" Creo que este comentario ha dejado a todos igual de descolocados que a mí. Pero en ese momento me ha pasado por la mente la escena de hermanas "si te doy una diadema, me lames?" y me he imaginado a un socio irrumpiendo en la sala.

2 comentarios:

Estela Rengel dijo...

La tengo bajada hace meses para verla desde que alguna bloguera (puede que tú, yo y mi memoria de pez) la recomendó y he curioseado alguna que otra escena. ¿Saben tus compañeros a lo que se atienen? xD

Un beso y mucho ánimo para estos últimos días, que nunca son fáciles. ;)

V dijo...

Jaja, no saben lo que les espera, por eso tengo miedo.

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