domingo, 25 de julio de 2010

Un festival en Benidorm

No es ninguna novedad que Benidorm es feo. Pero no cabía en mi imaginación que pudiera ser tan feo. Después de esta experiencia dudo entre dos trabajos como candidatos al peor trabajo del mundo:
- animador de la piscina de un hotel en Benidorm.
- cocinero de un hotel de Benidorm, que fríe doscientas mil croquetas al día para alimentar a los mil guiris que ocupan el hotel.

Tuvimos un inicio de festival complicado, llegando tarde, descubriendo que nuestro apartamento daba algo de asco, y que el Low Cost era realmente Low Cost en todo. El público no era exactamente el que esperábamos (unos 2 chonis por metro cuadrado), los accesos eran complicados y las personas que los gestionaban no eran muy brillantes. Creo que a todos nos pasó por la mente la frase: "Murcia, qué hermosa eres". Por suerte esta sensación se nos fue disipando a medida que aumentaba nuestro nivel etílico. Qué simplones somos. Terminamos la noche a las 5 de la mañana cuando DJ Gato "dijo" que le den por culo tus amigos y se piró. Imagino que para alegría de los miles de vecinos que habitaban los megahoteles situados a 30 metros del escenario. Otra demostración más de que esto de Benidorm no es normal.

La segunda jornada fue menos estresante, aunque tuvo sus más y sus menos, incluyendo que nos despertaran a las 10 de la mañana para cambiarnos de apartamento, pérdida del móvil y recuperación del móvil (vuelvo a creer en la humanidad). Finalmente pude ver a Adam Green. Cuando salió al escenario opiné que esta vez no estaba tan borracho, y constaté mi error cuando a los 0,3 segundos de decirlo se lanzó encima del público. Siempre da una seguridad saber que hay algunas cosas en la vida que nunca cambiarán.

Nuestro viaje ha concluido comiendo paella en Sant Carles de la Ràpita sentados en la mesa de al lado de la de David Carabén Mishima, su mujer Flora y el Mishimet. El Mishimet es un niño de unos cuatro años, que se porta tan bien como si tuviera treinta. Creemos que es demasiado serio, y que debe ser porque en su casa debe estar prohibido cantar el Sol Solet. Cuando le dices que te cante una canción seguro que empieza con un "tu no saps com em fas sentir". Eso sí, no acaba de dominar la dicción todavía, su padre le ha tenido que corregir: "has vuelto a decir banga! Ya te he dicho que es gamba!". A lo que Mishimet responde "bamba".

2 comentarios:

Hukia dijo...

¿Y no nos echaste de menos? Esas bodas, esos vodkas en botellas de agua, ese red-bull, esas precisas indicaciones geográficas vías Sms....
Como Murcia y el PS no hay nada.

Por cierto, buenísimo el párrafo del Mishimet. Pese a estar muerta de cansancio y de sueño me ha hecho mucha gracia.

Bona nit.

V dijo...

Claro que os eché de menos! Yo rimaba Vive la Fête con Hospitalet y con ensaladas Florette, pero nadie me entendía! :P

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